Desde la Torre de Control del Aeropuerto Internacional de Cancún, se controla el tránsito aéreo de este destino turístico, el cual llega a promediar más de 500 vuelos los fines de semana de temporada alta y 400 en la temporada baja. Su altura de 96.6 metros permite a los controladores aéreos una visibilidad completa de las aeronaves sobre la superficie de la plataforma y las dos pistas de este puerto aéreo que el año pasado atendió a 19.6 millones de pasajeros.