Felipe Carrillo Puerto.- Tras iniciar la temporada de sequía y por ende las vacaciones los niños de las comunidades quienes no tienen los suficientes recursos económicos para la compra de aparatos celulares, tabletas o para acudir a las maquinitas, arman sus papalotes y provechan los fuertes vientos para volarlos y divertirse con estos juegos tradicionales que aún persisten en la zonas indígenas mayas.